Gibraleón
se encuentra situado en un enclave privilegiado de la provincia
de Huelva, entre la costa y la sierra, entre la campiña
y el andévalo y a tan sólo
14 Km. de Huelva, en la denominada Tierra Llana, a las orillas
del Río Odiel.
Estas
tierras disfrutan de mucho sol y ausencia de heladas durante todo
el año, con una temperatura media de 18º y esto repercute
sobre su agricultura, dedicada a la vid, el olivo, el girasol
y los cítricos.
El
caracter histórico de esta villa determina ahora su fisonomía
y sus tradiciones;
Su situación en un cabezo a 35 metros de altitud hizo de
este lugar un emplazamiento estratégico en épocas
romana, árabe y medieval.
En
el siglo III d.c. su nombre era Olintigi, de ahí que sus
actuales 13.000 habitantes se denominen Olonteses, y disponía
de una calzada romana que procedía de la ciudad de Itálica.
En
época musulmana recibió el nombre de Yabal Aluyun,
y se la conoce con su nombre actual desde que, después
de la conquista, Alfonso X El Sabio le concediera el señorío
de Gibraleón a su nieto Alfonso de la Cerda.
En
1323 Juan de la Cerda concederá a la Villa una Feria de
Ganado que ha ido celebrándose hasta nuestros días
en el mes de Octubre.
El
emperador Carlos V otorga el Marquesado de Gibraleón al
Duque de Béjar, mecenas de Miguel de Cervantes, al que
dedicó su obra "el Ingenioso Hidalgo Don Quijote de
la Mancha", donde hay una mención a estas tierras.